Opinión | Números a la conciencia

Opinión | Números a la conciencia

7 enero, 2021 Desactivado Por Carolina Isava

Por: José Gregorio López Martínez

Hablar de economía es complejo por los factores que la conforman, sin embargo son numeros provenientes de producción, ahorro, gasto, inversión, entre otros, que se relacionan entre si y darán un resultado lógico; pero llevar los números a la conciencia es complicado.

La situacion económica, depende de cada persona, cada cultura, cada país, es cuestión de pensamiento individual y colectivo, algunos ejemplos; EEUU mantiene el sueño americano, capitalismo, consumismo, lujos, marcas; en los paises Nordicos (Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia) impulsan una economía igualitaria para todos sus habitantes y concluyen en que el dinero no es la razón de la vida, pagando 20-25$ por cada hora de trabajo, gozan de una economía estable, apoyando la inversión privada y pu6blica; Suramerica, también se proyecta como neoliberal, sin embargo habrá que definir algunas cosas vía al desarrollo.

Homero, poeta Griego: “La fortuna es como un vestido, muy holgado nos embaraza y muy estrecho nos oprime”.

En nuestro caso, Venezuela. Existe una gran crisis económica producto de modelos inapropiados implementados, exceso de programas sociales (populismo) expropiaciones, geopoliticas erradas, corrupción, a estas alturas sin posibilidad de maniobrar, completamente deteriorado. Cotidianamente, no existe ni el socialismo, ni el capitalismo, en palabras coloquiales “es al que más le rinda”.

Ese es el detalle más relevante, porque es donde la economia indiferente hace de las suyas y nos desgasta como persona. Por otra parte, se eleva el pago de impuestos, se acentúa la explotación del hombre por el hombre, la audacia juega un papel indispensable.

Entonces primeramente tenemos un estado cobrando impuestos exorbitantes mediante Alcaldía, SENIAT y SEMCAMER, en una moneda llamada Petro, solamente válida para pagar, escasa de argumentación legal, todo esto en virtud del deterioro económico del estado.

Por otra parte, existe el tema del salario mínimo; si bien es cierto el dólar liberado inició el libre comercio en el país, acción que fue tomada por el gobierno motivado a la escasez de divisas, esta situación pulverizó el Bolívar y por ende el salario; lo que aqueja gravemente a la administración pública (trabajadores del estado). Sin embargo, la empresa privada compra y vende en dólares y paga un salario mínimo según su “generosidad”; denigrantemente entre los 17 y 30$ mensuales, equivalente a 8 bolsas de 10 panes semanales (2 bolsas de pan diaria).

Aunado a eso, trabajando horarios extremos, bajo tratos inmorales, con el simple argumento de que te están pagando más de un sueldo mínimo y que la situacion es crítica. Crítica porque no puedo darme la vida que quiero en tiempo de crisis, por eso soy capaz de quitarle el peculio a una persona.

Francamente no podemos solucionar el problema económico, porque es algo macro, pero si lo que est6a a nuestro alcance, si llevamos los números a la conciencia, podemos retribuir al empleado lo que realmente se merece y no lo que nosotros creemos.

Y finalmente pero muy importante, la audacia criolla, que no es más que el arte de aprovecharse del otro con o sin su concentimiento.

Termino con esta reflexión; la crisis económica no es lo más lamentable, aunque la mayoría de las cosas giren entorno a ella; una crisis económica se puede presentar en un matrimonio, en una familia, en una empresa, negocio, en una nación, pero solo el sentido común y la determinación de los afectados solventará esta situación; sino existe este sentido de pertenencia, identificación de necesidad, valor por lo propio y ajeno; la indolencia tomará a los relacionados y los volverá una piedra, cada quien halará para su saco. Seamos parte de la solución, no del problema.