El Vaticano logra la detención de la “dama del cardenal” Becciu

El Vaticano logra la detención de la “dama del cardenal” Becciu

14 octubre, 2020 0 Por Editor

Por orden del Vaticano, la italiana Cecilia Marogna, a la que giraron medio millón de euros de la Santa Sede a una cuenta en Eslovenia, fue detenida en Milán por la policía financiera.

Marogna, de 39 años, está acusada de malversar en una misión diplomática ordenada por el cardenal Angelo Becciu, destituido por el papa por su gestión de los fondos de la Santa Sede.

Esta mujer, presuntamente es una empresaria especializada en operaciones humanitarias y relaciones diplomáticas, informaron varios medios de prensa italianos.

El diario Il Corriere della Sera informó que fue detenida en el domicilio de un amigo en Milán (norte) en virtud de una orden de captura internacional emitida por Interpol a petición de los investigadores del Vaticano.

Las revelaciones en la prensa italiana sobre esta misteriosa mujer, apodada la “Dama del cardenal” o la “Dama de los 500 mil euros”, contribuyeron a incrementar las sospechas en torno al cardenal Angelo Becciu, despedido súbitamente el 24 de septiembre por el papa Francisco por sospechas de malversaciones.

Mujeres, espionaje, juegos de poder, dinero de la Iglesia dilapidado… Una serie de filtraciones de documentos a la prensa italiana, reveló la existencia de Cecilia Marogna y su turbio desempeño en el caso.

Mediadora

La mujer había afirmado a inicios de octubre a la prensa que fue pagada como mediadora para hacer liberar a sacerdotes y monjas secuestrados en África o Asia, y confirmó en varias entrevistas el giro de medio millón de euros a la cuenta de su empresa “Logsic”, creada a fines de 2018 en la capital eslovena.

Ella es originaria de Cerdeña como el cardenal Becciu, de 72 años, quien tomó la decisión de pagarle cuando era el número dos de la Secretaría de estado, en la cima de la jerarquía vaticana.

“No robé un euro. Tengo una carta del cardenal en la que me autoriza a viajar y tener relaciones diplomáticas para ayudar a la Iglesia en territorios difíciles, además conozco a miembros de los servicios secretos italianos”, aseguró la mujer al diario Domani.

“No soy la amante de Becciu”, manifestó al Corriere della Sera, presentándose como “una analista política y experta en inteligencia” que construyó “una red de relaciones en Africa y Oriente Medio para proteger las nunciaturas y las misiones” de la Iglesia.

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