La Vinotinto: La ilusión de nunca acabar

La Vinotinto: La ilusión de nunca acabar

12 octubre, 2020 0 Por Editor
Este martes 13 de octubre se enfrentan a Paraguay en territorio venezolano

Jesús Zambrano 

Una simpática particularidad de los venezolanos es el optimismo y la esperanza para con los suyos. De una u otra manera se hacen sentir para que los futbolistas, en este caso, vean y noten su apoyo. Videos que se hicieron virales con frases motivacionales y el continuo y constante respaldo en redes sociales marcó la pauta, como siempre, en fecha de eliminatorias.

Los hinchas no son ajenos a los problemas que rodean a la Federación Venezolana de Fútbol y a los clubes profesionales que hacen vida en el país. El entorno con ello y el comienzo de ciclo del entrenador portugués, José Peseiro, proveía un balance y un análisis nada prometedor, entendiendo el poco tiempo con el que se contaba para implantar una idea de juego.

Aún con el panorama en contra, la ilusión del venezolano no caía, sino que a su vez, se incrementaba. Los minutos transcurrían y la hora del juego se acercaba, generando mayor emoción y expectativa por ver después de tanto tiempo -once meses- a la “Vinotinto”. El sueño de ir a nuestro primer mundial regresaba.

Tiempo más tarde, finalizando la noche, el impacto y el regreso a tierra fue caótico. Las críticas hacia la selección no paraban de llegar. Se juzgaba, más que el resultado mismo, la forma en que se vio expuesta la selección. Nadie se salvó, ni Peseiro, quien asumió total responsabilidad de la derrota, ni los jugadores que poca jerarquía e intensidad mostraron dentro del terreno de juego.

Segundo round

Ahora, este martes en Mérida, la selección tendrá su segunda presentación en este camino largo hacia Catar 2022 frente a una vieja conocida: Paraguay. Una selección albirroja aún adolorida de ese golpe de KO de la Vinotinto, última en la tabla y sin posibilidad de clasificación en la última jornada de las Eliminatorias Rumbo a Rusia 2018, le ganó 0-1 en el estadio Defensores del Chaco para acabar en la recta final con ese sueño mundialista paraguayo.

Esta será una nueva oportunidad para corregir e ir puliendo detalles tanto tácticos como individuales que el entrenador portugués quiere plasmar en la selección. No hay tiempo para desperdiciar, aunque Peseiro cuente con escasos entrenamientos y pocos encuentros con sus seleccionados, la Eliminatoria Sudamericana le exige que desde ya su mano empiece a dar resultados. En esta ocasión haciendo valer la importancia de la localía, ganando a su similar de Paraguay.

El histórico entre estas selecciones nos permite pronosticar que el duelo en el Metropolitano de Mérida no tendrá muchos goles, en los últimos 5 compromisos, 4 de las 6 anotaciones marcadas han sido para Venezuela, dejándola como favorita según su historial reciente. Además, presenta un balance ligeramente positivo de 2 PG, 2 PE Y 1 PP.

Es importante resaltar que un punto positivo que dejó el proceso de la selección con el antiguo entrenador, Rafael Dudamel, fue la oportunidad de actuar a nuevos talentos, confiando plenamente en la generación subcampeona del mundo Sub20. 

De hecho, 10 de los 14 jugadores que disputaron el último partido contra Paraguay en 2017, están a disposición del seleccionador portugués y, 2 de los 4 jugadores faltantes han sido bajas -no por decisión técnica- sino por impedimentos en la logística con sus respectivos clubes, casos de Salomón Rondón (Dalian Pro, China) y Junior Moreno (DC United, Estados Unidos).

Paraguay viene de empatar en casa 2-2 frente a Perú y buscará aprovechar el bajo nivel y ritmo futbolístico que presenta Venezuela. Por su parte, los dirigidos por José Peseiro irán por la tan necesitada victoria que regenere y recobre la confianza de propios y extraños. Será fundamental la autocrítica y la corrección de los errores defensivos, de transición y de creación de juego.

La ilusión de los venezolanos vuelve a aparecer, cada vez que juega la selección, las energías se recuperan y el sueño de la primera cita mundialista parece estar más cerca. Aún es temprano pero se tienen expectativas interesantes sobre esta generación y el manejo de grupo que puedan recibir por parte de un estratega de la categoría de José Peseiro. Es una nueva esperanza que aparece en momentos nada prometedores para los venezolanos, la selección se presenta como un escape a tantas tristezas y frustraciones vividas con el tiempo. Más allá de los 3 puntos, hay un contexto y una realidad que puede por minutos, aunque sea, cambiar para bien.