Chavismo INC: El mal sueño de Bolívar fue una refinería en Nicaragua

Chavismo INC: El mal sueño de Bolívar fue una refinería en Nicaragua

8 octubre, 2020 Desactivado Por Editor

En los primeros meses de Daniel Ortega en el poder, su benefactor Hugo Chávez prometió realizar en Nicaragua el proyecto petrolero más grande de la región con una inversión de 4.000 millones de dólares. Dos contratistas, que participaron en aquella obra, aterrizada después a poco más del diez por ciento del ofrecimiento original, fueron señalados de pagar sobornos por otros contratos en Venezuela

Por: Octavio Enríquez

La investigación colaborativa Chavismo INC., que registra un entramado de negocios que abultaron los bolsillos de varios mandatarios en decenas de países de la región, tiene un capítulo dedicado a Nicaragua en donde se evidencia cómo se manejó la relación binacional con negocios millonarios, empresas amigas y réditos políticos para los presidentes.

Chavismo INC. es un proyecto coordinado por Transparencia Venezuela, la plataforma latinoamericana Connectas y la Alianza Rebelde Investiga (ARI). La investigación muestra 10 historias sobre corrupción, un entramado de negocios, acuerdos ventajosos, fraudulentos o sofisticados esquemas que abultaron los bolsillos de unos pocos con fondos venezolanos. 

Aquí los principales hallazgos:

* Entre los negocios más grandes y poco transparentes en Nicaragua figuró la refinería “Supremo Sueño de Bolívar”, dimensionado como la gema de las iniciativas de la cooperación venezolana en Centroamérica y el Caribe. En julio de 2007, cuando fue puesta la primera piedra en el lugar donde se levantaría el proyecto, el fallecido Hugo Chávez mencionó una inversión de 4.000 millones de dólares para una obra que incluiría una planta de almacenamiento de combustible, una refinería para cubrir la demanda interna y exportar a países vecinos y un complejo petroquímico. Todo se debía desarrollar en cuatro o cinco años, pero no se hizo.

* Los datos oficiales de Nicaragua entre 2008 y 2017 arrojan que finalmente se invirtieron 510.5 millones de dólares para los tanques de almacenamiento, muy lejos del proyecto prometido por los gobernantes a los nicaragüenses. La planta tiene capacidad para almacenar 1.080.000 barriles de combustibles y supuso una inversión de 472 dólares por barril, de acuerdo con cálculos realizados por Chavismo INC. Esto superó, por ejemplo, la relación en el vecino El Salvador donde la planta Shafick Handal con un tercio de la capacidad se terminó con aproximadamente 313 dólares por barril. 

* La única idea que fue llevada a cabo de todo lo que contemplaba el proyecto “Supremo Sueño de Bolívar” fue la planta de combustible. Originalmente, se había planteado un presupuesto de 283 millones de dólares para la planta de almacenamiento, pero se culminó en 2017 por 227,7 millones de dólares adicionales. Este negocio despertó el interés de otros contratistas; entre esas, algunas que formaban parte de la lista de favoritas de Pdvsa. Estas empresas fueron señaladas de cometer prácticas corruptas en contrataciones con la corporación estatal venezolana, según acusaciones que fueron conocidas tras su participación en Nicaragua.

* Una de las contratistas fue la compañía de Castillo Lara, que jamás había realizado una exportación como la contratada y se le investigó por un supuesto fraude en la instalación en Venezuela de equipos semejantes a los vendidos en Nicaragua. También  la gigantesca constructora china CAMC Engineering Ltd. que, dos años después de entregado el complejo nicaragüense, fue señalada en el principado de Andorra, por el pago también de millonarios sobornos por contratos con Pdvsa. 

* Alba de Nicaragua, S.A. (Albanisa), desarrolladora de la obra, fue clave en las contrataciones para el complejo petrolero. La empresa, manejada por los gobiernos de Chávez y Daniel Ortega, se volvió un símbolo de la corrupción por sus intereses en los sectores petrolero, maderero, financiero y de generación de energía, todos al amparo de la cooperación venezolana, administrada localmente por la familia presidencial sin controles institucionales ni transparencia. Albanisa fue sancionada por Estados Unidos en enero de 2019, luego del castigo que previamente impuso a Pdvsa, socia mayoritaria de la empresa.

* A nivel institucional, Albanisa llegó a tener el 25,4%de la capacidad instalada en energía de todo el país para el año 2015. Se trata de un esquema de negocios que mezcla los intereses políticos, financieros y familiares de los Ortega y que es considerado por Estados Unidos como ilícito en términos generales.

* Del lado de Venezuela, los engranajes del negocio con Nicaragua los manejaban desde la cúpula de Pdvsa, propietaria del 51 %de las acciones de Albanisa. 

* Ortega y Chávez firmaron un acuerdo internacional en 2007 que sumó a Nicaragua a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) que se tradujo en los siguientes 9 años en un generoso crédito petrolero de 3.721 millones de dólares. Este préstamo registrado en las estadísticas del Banco Central nicaragüense abrió una etapa de gobierno caracterizada por la privatización de la cooperación de Estado a Estado que se manejó en la práctica como un presupuesto paralelo al estatal y que terminó beneficiando al círculo cercano al gobernante nicaragüense.

* La ayuda venezolana a Nicaragua estuvo signada por denuncias de abusos con los fondos. El exdirectivo de Pdvsa, Gustavo Coronel, destaca que el régimen venezolano repartió 90 mil millones de dólares entre ‘amigos’, pero asegura que “en ningún país, con excepción de Cuba, se alcanzó el nivel de derroche y corrupción que ha caracterizado la relación con Nicaragua”. Para él, el acuerdo petrolero nunca estuvo destinado a combatir la pobreza, sino que perseguía que Ortega se sostuviera en el poder y convertir a Chávez en el líder regional de un movimiento antiestadounidense.

* La principal responsable de la construcción de la planta de almacenamiento nicaragüense fue la empresa china CAMC Engineering Ltd., que tiene antecedentes en caso de pagos de sobornos a funcionarios venezolanos por otras inversiones en el país suramericano. Una investigación llevada a cabo por Reuters explicó que un juez del principado de Andorra indagó en mayo de 2019 el desembolso de 100 millones de dólares en sobornos de la constructora china para garantizar el contrato de un proyecto arrocero en Venezuela, en el estado Delta Amacuro. Para la construcción del complejo en Nicaragua, los chinos firmaron en abril de 2012 tras una licitación un acuerdo por un monto de 233 millones de dólares. 

* Todos estos escándalos de corrupción pusieron bajo la lupa a la familia presidencial de Nicaragua. En estos años de gobierno, Juan Carlos Ortega, el tercero de los siete hijos de Daniel Ortega, se puso al mando de canal 8 y controló una empresa de publicidad beneficiada por el Estado. Tres hijos más de Ortega –Camila, Luciana y Maurice–empezaron a dirigir canal 13, del que se desconoce de dónde provinieron los fondos para fundarlo. La esposa del mayor de los vástagos Rafael Ortega, Yadira Leets Marín, administró una red de gasolineras que resultó un negocio redondo: la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo.

* Manuel Coronel Kautz, un diplomático recordado por llamar diabla a una embajadora cuando él fungió como vicecanciller, está al frente de la Empresa Nicaragüense de Petróleo. Él defiende la administración de la ayuda. “La cooperación venezolana es una bendición para Nicaragua. Es un invento eso de la (formación de una nueva) oligarquía, totalmente absurdo, (la ayuda) se ha usado para el bien del país”.

* Las consecuencias de la administración de los fondos venezolanos preocupan al economista Adelmo Sandino que señala que, aunque en su informe de febrero de 2020 la misión del Fondo Monetario Internacional cataloga como de bajo riesgo la absorción de la deuda de Albanisa, “cuyo saldo a finales del 2021 estima en 2.5 mil millones de dólares, equivalente al 20 por ciento del Producto Interno Bruto, su reconocimiento generaría un alto impacto desestabilizador en las finanzas públicas que se extendería por muchos años”.

* La ayuda venezolana permitió a empresarios hacer negocios con Venezuela con el envío de productos alimenticios por 2.409 millones de dólares entre 2009 y 2017. Los principales productos fueron carne, azúcar, ganado en pie, frijoles, leche, entre otros, los cuales fueron comprados por Albanisa. El envío de productos alimenticios a través de otra compañía del poderoso grupo fue tanto que la empresa se convirtió en líder exportador del país en 2015, ocho años después del acuerdo de Chávez con Ortega. Los documentos firmados con Venezuela, revisados para Chavismo INC., indican que estos alimentos eran aceptados como un mecanismo de compensación por la factura petrolera.

* La ayuda venezolana permitió enriquecerse a la élite de ambas naciones. Pero la crisis económica interna de Venezuela terminó de cerrar la llave de los petrodólares, con los cuales Ortega fomentó el populismo y el culto a su personalidad. Pero la relación muestra también el peor rostro al afectar a los más pobres cuando en 2019 decenas de clientes de la cooperativa Caruna R.L., donde solían solicitar créditos a intereses bajos, pidieron su dinero ante el cierre de sucursales y ya no pudieron sacar el dinero que tenían acumulados en sus libretas.

Aquí puede leer la historia completa Nicaragua: el mal sueño de Bolívar fue una refinería

Aquí puede leer todo el especial de Chavismo INC.