Vicente Brito: Sueños, pesadillas y éxodo

Vicente Brito: Sueños, pesadillas y éxodo

3 octubre, 2020 Desactivado Por Editor

El presidente de la Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución, Vicente Brito

Los sueños de muchas familias Venezolanas, se han convertido en pesadillas al encontrarnos en situaciones de desmejoras continuas en nuestra calidad de vida, lo cual nos ha venido sucediendo de manera permanente en los últimos años, encontrándonos con una serie de limitaciones y carencias que nos han creado situaciones muy difíciles para el sostenimiento de nuestras necesidades. Esta complejidad ha estimulado a muchas familias a buscar mejores oportunidades en otros países, esta emigración ha sido conformada mayoritariamente por jóvenes, muchos de ellos con formación profesional y técnica.

VICENTE BRITO

En el 2015 la población estimada del país era de unos 35 millones de habitantes, tomando una media de cinco personas por familia éramos unos siete millones de familias las que conformaban la nación Venezolana, se estima que más de un millón de esas familias ósea más de cinco millones de connacionales han salido en los últimos 10 años, a más de 30 países, concentrándose más de la mitad en Sudamérica y el resto en Centroamérica, Europa y Norteamérica donde están ubicadas la casi totalidad del resto de los Venezolanos que han emigrado en busca de nuevas oportunidades.

Para muchos el sueño de lograr mejores condiciones de vida se le convirtió en realidad al lograr obtener empleos bien remunerados o iniciar algún negocio o actividad profesional con buen pie logrando consolidar ingresos para cubrir sus necesidades y ahorrar. Para otros no les fue tan bien en sus actividades convirtiéndose en pesadillas al ser víctimas de quienes se han valido de sus condiciones de inmigrantes indocumentados para no reconocerle los beneficios salariales que les corresponde, a muchos otros los gobiernos de esos países han adoptado medidas de confinamiento y maltratos a nuestros nacionales. No acatando el estatus de refugiados aprobado por las Naciones Unidas, creándose situaciones de mayores desmejoras en su bienestar de vida y generando grandes angustias en las familias afectadas.

Otra de las grandes inconveniencias observadas ha sido en la distribución de la ayuda humanitaria internacional la cual no ha logrado beneficiar a la gran mayoría de las familias Venezolanas que se encuentran en calamidades, al no alcanzarles los ingresos recibidos por los trabajos que realizan para cancelar alquileres y poder alimentarse, los montos anunciados por la comunidad internacional son de cientos de millones de dólares. El manejo de estos recursos ha sido realizado por organizaciones sociales, originando algunas críticas de las familias Venezolanas más vulnerables al no haber sido beneficiadas por estas ayudas. Circunstancia que deben ser corregidas por los responsables del manejo de estos programas, ya que son cientos de miles las familias que la necesitan.

Venezuela pasó de ser de una nación de inmigrantes, donde casi dos terceras partes de su población actual son descendientes de los que llegaron a nuestro país en los últimos 100 años, desde que empezó nuestra nación a surgir como un gran productor de petróleo, ellos realizaron grandes aportes al desarrollo de nuestro país gracias a sus conocimientos y capacidades, las grandes mejora de infraestructura alcanzadas así lo demuestran. Hoy la conformación de ese crisol de razas de la gran mayoría de los venezolanos demuestra capacidad y espíritu de superación, como resultado de esa mezcla criolla que hoy nos hace sobresalir sobre las dificultades.

Ahora somos una nación de emigrantes compuesta por quienes se han ido y los que están en motivación de irse a otros países, estimando alcanzar en los próximos meses hasta un 20% de nuestra población. Las razones principales son las pérdidas de empleos y oportunidades como resultado de la reducción de la economía, lo cual se refleja en la caída de un 70% de nuestro producto interno bruto desde 2015 a la fecha.

Siendo la causante principal de esta contracción del PIB, la disminución de nuestra capacidad de producción de petróleo y de refinación, lo cual constituye conjuntamente con la reducción de actividades de las principales empresas públicas un factor determinante en la angustiosa caída de los ingresos en dólares que se recibían, hoy este conglomerado empresarial genera pérdidas crecientes las cuales son sostenidas mediante la asistencia financiera del Banco Central. Lo cual unido a la disminución de buena parte de la actividad privada ha traído consecuencias preocupantes, estimándose la pérdida de unos dos millones de puestos de trabajo.

La falta de oportunidades y posibilidades de empleos bien remunerados, unido al proceso inflacionario al cual nos encontramos sometido con sus efectos en la pérdida del poder adquisitivo y la reducción del consumo, constituyen las principales causas del éxodo de venezolanos a otros países.