Ruth Bader Ginsburg: jueza de la Corte Suprema e ícono de la cultura popular

Ruth Bader Ginsburg: jueza de la Corte Suprema e ícono de la cultura popular

19 septiembre, 2020 Desactivado Por Carolina Isava

Joan Ruth Bader Ginsburg nació en el barrio de Flatbush en Brooklyn, Nueva York, en el año 1933, de padres inmigrantes judíos.

Luego de graduarse de la Universidad de Cornell en 1954, se casó con Marty Ginsburg y poco después, tuvo su primer hijo.

Mientras Ginsburg estaba embarazada, fue rebajada de categoría en su trabajo en una oficina de seguridad social, esto, debido a que la discriminación contra las mujeres embarazadas aún era legal en la década de 1950. Esa experiencia la llevó a ocultar su segundo embarazo.

En 1956 se convirtió en una de las nueve mujeres que se inscribieron en la Escuela de Derecho de  la Universidad de Harvard, en aquel entonces, el decano obligó a sus estudiantes a explicarle cómo podían justificar que ocuparan el lugar de un hombre en su escuela.

Años más tarde, se trasladó a la Escuela de Derecho de Columbia, en Nueva York, y se convirtió en la primera mujer en trabajar en las revisiones de leyes de ambos colegios.

A pesar de haberse graduado en esas universidades, Ginsburg luchó por encontrar trabajo, hasta que se convirtió en profesora en la Universidad Rutgers en 1963, donde enseñó algunas de las primeras clases de mujeres y Derecho. También fue cofundadora del Proyecto de Derechos de la Mujer en la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos.

Ya para el año 1973, se convirtió en la asesora general de esa organización, lo que marcó el inicio de una carrera dedicada a los casos de discriminación de género, seis de los cuales la llevaron ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos. De ellos, ganó cinco.

Segunda mujer en la Corte Suprema

El presidente Jimmy Carter nominó a Ginsburg en 1980 a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Distrito de Columbia. Se ganó una reputación de centrista, pues siempre votó con los conservadores muchas veces.

En 1993 fue nominada por el presidente Bill Clinton cuando Ginsburg formaba parte de un bloque de cuatro jueces progresistas de la corte que solía necesitar de un quinto voto “péndulo” para lograr mayoría.

Durante los dos mandatos de Barack Obama, algunos expertos preguntaron si era hora de que Ginsburg se retirara, pero la progresista recibió esta sugerencias con cierta irritación. “Muchas personas me han preguntado: ‘¿Cuándo va a renunciar?’, pero mientras pueda seguir haciendo mi trabajo a todo vapor, seguiré aquí”, dijo en una entrevista.

Su muerte abre la posibilidad al presidente Trump de nombrar a un conservador más en el máximo tribunal de los Estados Unidos.

Seguir leyendo en el medio que originalmente publicó esta noticia