Vacaciones laborales no deben postergarse por la pandemia

Vacaciones laborales no deben postergarse por la pandemia

15 septiembre, 2020 0 Por Editor
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Agotamiento, estrés, ansiedad, insomnio e irritabilidad son señales para hacer una pausa en el trabajo
Trabajar, comer, dormir y estudiar en el mismo lugar está afectando a las personas 

@Yeannalyfermin

Eduardo Martínez tiene nueve años trabajando para una importante empresa de alimentos en el país. El cargo que viene desempeñando desde hace dos años es de operador de producción, una función muy importante dentro de la organización. Desde que se anunciaron los primeros dos casos de coronavirus en Venezuela, el pasado 13 de marzo, Eduardo no ha dejado de trabajar, aún teniendo vencidas sus vacaciones laborales desde el mes de mayo. 

Para Martínez, padre de dos niños de siete y cinco años, dejar de trabajar nunca ha sido una opción. Su mayor preocupación siempre ha sido el tema económico, pero ahora afirma sentirse cansado, abrumado, desmotivado y con miedo de salir a la calle porque ya conoce varios casos cercanos que se han contagiado con COVID-19.

Eduardo afirma que quiere tomarse unos días de descanso porque siente que debe parar. Sin embargo, la empresa ha negociado con él para que las postergue porque él es personal esencial en la organización. 

En estos momentos de pandemia, donde muchos han perdido sus empleos por los estragos económicos que ha generado el coronavirus, hablar de vacaciones puede sonar descabellado y hasta absurdo, pero para una persona que mentalmente está agotada y estresada no lo es. 

A juicio de la psicóloga empresarial y profesora del IESA y la Unimet, Zoramar Oviedo, tomar vacaciones es importante para descansar la mente y desconectarse. 

“Si una persona ha bajado su productividad por estrés o ansiedad es necesario que tome un descanso -aún en estos momentos- para resetear la mente y volver a conectar”, afirmó Oviedo.

Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en los Estados Unidos, muchas personas están sufriendo por estrés, ansiedad, insomnio, irritabilidad y cambios anímicos asociados al trabajo.

“El tiempo de las vacaciones debe respetarse independientemente de la cuarentena impuesta para frenar la propagación del coronavirus y de si se está laborando en la oficina o desde casa”, afirmó el psicólogo experto en temas laborales, Ali Pellicer. 

Sobre el tiempo que debe tomarse para desconectar la mente del trabajo, el experto recomienda que el tiempo mínimo debe ser el establecido en la ley del trabajo.

Se aplica la ley aún en cuarentena

La licenciada en administración y especialista en Recursos Humanos, Jhoanna Laguna afirmó que pedir vacaciones es un derecho de todo trabajador. “Ya tenemos seis meses en pandemia y desde entonces muchas personas están trabajando ininterrumpidamente. Siempre y cuando el trabajador tenga su derecho vencido, puede hacer uso de sus vacaciones cuando lo desee”, dijo.

Laguna enfatizó que el ejercicio de las vacaciones es un acto saludable porque una persona que esté descansada, que se haya desintoxicado del trabajo, al momento de regresar, será una persona renovada que puede aportar mucho más al trabajo. 

Desde el pasado 9 de agosto, Nicolás Maduro anunció la extensión del estado de alarma, decretado en el mes de marzo, por la pandemia del coronavirus. Desde entonces, el pago y el disfrute de este beneficio se ha visto afectado, bien sea porque el patrón no se lo permite al personal, o porque la empresa no puede cumplir con los pagos por la situación económica. Sin embargo, la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT) es clara en su artículo 190: 

“Cuando el trabajador o trabajadora cumpla un año de trabajo para un patrono o una patrona, disfrutará de un período de vacaciones remuneradas de quince días hábiles…”.

Sobre el bono vacacional, la LOTT establece que “Los patronos y las patronas pagarán al trabajador o a la trabajadora en la oportunidad de sus vacaciones, además del salario correspondiente, una bonificación especial para su disfrute equivalente a un mínimo de quince días de salario normal más un día por cada año de servicio hasta un total de treinta días de salario normal.  Este bono vacacional tiene carácter salarial”.

La ley establece que el salario para el pago de las vacaciones y el bono vacacional, será el mismo salario devengado en el mes. En el caso de salario por unidad de obra, por pieza a destajo o a comisión, será el promedio del salario normal devengado durante los últimos tres meses inmediatamente anteriores a la oportunidad del disfrute. establecido en el artículo 121 de la LOTTT.

La experta en Recursos Humanos afirmó que el salario por vacaciones y el bono vacacional deben ser cancelados al inicio de las mismas. Laguna también explica que está permitido la acumulación de dos periodos vacacionales como máximo siempre y cuando sea conveniente para el trabajador.

¿Qué pasa con el teletrabajo?

En Venezuela la figura del teletrabajo no era tan común como en otros países, pero con la llegada de la pandemia fue un boom. Periodistas, médicos, empleados bancarios y oficinistas están trabajando desde sus casas, cosa que sería impensable en condiciones normales. 

Sin embargo, en el país todo se complica. Venezuela tiene la peor conexión a internet de toda América latina. Un estudio de Speedtest Global Index determinó que de 176 países, Venezuela ocupa el puesto 175 en el ranking de mala conexión. “Con solo 3,67 Mbps, sólo supera la conectividad de Turkmenistán, un país de Asia central que cuenta con 2,06 Mbps”.

A los problemas de conectividad se le suman también las deficiencias del servicio eléctrico, de agua, la inflación y la escasez de gasolina, problemas que afectan y dificultan la realización de cualquier labor desde casa. 

Patricia Gómez tiene 32 años, es diseñadora gráfica y desde hace cuatro años trabaja de manera freelance. Afirmó que trabajar desde la casa no le ha afectado porque ya está acostumbrada. Sin embargo, aseguró que se siente agotada y muy cansada. 

Patricia comienza su día a las ocho de la mañana revisando su correo electrónico para organizar los trabajos que debe entregar. Su madre, quien padece de artritis reumatoide y se le dificultan algunas tareas del hogar, le prepara el desayuno para que ella solo se dedique a trabajar. Lunes, miércoles y viernes, Patricia debe estar pendiente de abastecerse de agua porque es cuando el edificio bombea la que tiene en el tanque. La diseñadora se sienta a trabajar desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde tomando un breve descanso para preparar el almuerzo. A las cuatro retoma sus labores hasta las nueve y media de la noche y, a veces, dependiendo la cantidad de trabajo, se queda hasta pasada la media noche. 

Todos los sábados, Patricia se encarga de hacer las compras, ella prefiere encargarse de todo antes de que su madre salga a la calle por su enfermedad y por el temor a que se contagie. 

Atiende ocho clientes a los cuales les diseña cualquier tipo de arte. La joven afirma que antes del coronavirus ya no tenía vida social y que ahora es peor. “Desde que comenzó la pandemia el ritmo de trabajo no es el mismo, cada vez tengo más cosas que hacer aunque ello no se traduzca en mejores ingresos. 

A juicio de la psicóloga Zoramar Oviedo, trabajar, comer, dormir y estudiar en el mismo lugar está afectando a las personas generando ansiedad. 

Oviedo aseguró que el teletrabajo implica un ritmo de trabajo más alto, lo que tiende a disminuir la productividad de las personas. “Antes tenías el poder de decidir si ibas o no a una reunión, ahora no es así. Con el teletrabajo te lo imponen, mandan un email con fecha y hora sin saber si en ese momento tienes otras cosas que hacer”, dijo Oviedo.

Para Zoramar Oviedo establecer límites con el teletrabajo es muy importante: “Hay que tomar consciencia y ser responsable con los horarios de trabajo. Así como uno pone el despertador en las mañanas para levantarnos, así es necesario detener el trabajo”. 

El psicólogo Ali Pellicer afirmó que no todo del teletrabajo es malo, todo está en la disciplina y la organización.

Pellicer explicó que para sobrellevar el teletrabajo de una manera adecuada se deben realizar ciertas prácticas que facilitarán separar la vida personal de la profesional: 

– Establecer un área adecuada de trabajo, que sea iluminada, cómoda y que solo se use para trabajar.

– Respetar los horarios y evitar trabajar fuera del horario que estaba establecido cuando se estaba en la oficina. 

– Tomar descansos y respetar los horarios de alimentación tal y como se hacía antes de la pandemia. 

– Mantenerse en contacto con los compañeros de trabajo es importante para socializar y despejar la mente. 

– Alejarse de la tecnología.

– Hacer actividad física o cualquier otra que te haga sentir bien y te desconecte del mundo laboral.

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