Amnistía Internacional: Acosta Arévalo murió en el tribunal militar

Amnistía Internacional: Acosta Arévalo murió en el tribunal militar

5 septiembre, 2020 Desactivado Por Editor
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La organización exhorta a que se haga una investigación con un mecanismo internacional

Amnistía Internacional aseguró que el capitán retirado de la Marina venezolana, Rafael Acosta Arévalo falleció realmente el 28 de junio de 2019 en la sala del tribunal militar donde se llevaría a cabo la audiencia de presentación, “sin recibir atención médica en los momentos previos a su muerte”.

En un informe llamado Morir ante un juez: detención arbitraria, desaparición forzada, tortura y muerte de Rafael Acosta Arévalo, la ONG publicó nuevos hallazgos que ponen en duda la versión oficial de los hechos.

Amnistía señaló en una nota de prensa, que tuvo acceso a 550 páginas del expediente penal contra dos funcionarios de la Guardia Nacional (GN) adscritos a la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) acusados de participar en su muerte.

“Contrario a lo que muestra la investigación penal por parte de la justicia venezolana, Rafael Acosta Arévalo no falleció en un hospital. Fue desparecido, torturado y murió ante un juez. Sobre estos hechos no se ha hecho justicia”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

La información que obtuvieron indica que Acosta Arévalo fue víctima de desaparición forzada el 21 de junio, hasta el 26 de junio, que informaron sobre su detención. “Según un oficio del expediente, los funcionarios de la DGCIM le habrían llevado a un hospital el 28 de junio, pero horas después fue presentado, mientras agonizaba, ante un tribunal militar para imputarle cargos a pesar de su condición de retiro de las Fuerzas Armadas”, indicaron.

Amnistía Internacional pide investigación imparcial

Igualmente señalaron que la investigación apunta a que los condenados sostuvieron versiones contradictorias de los hechos. Las actas de investigación no vinculan la actuación de los condenados a la muerte de la víctima y, además, se les imputa un cargo que insinúa que la muerte de Acosta Arévalo fue causada accidentalmente, haciendo a un lado que la misma fue consecuencia de múltiples y serias lesiones que comprometieron sus pulmones al punto de provocar un edema cerebral severo”.

Guevara Rosas también señaló que en las 550 páginas del expediente no se menciona la palabra tortura, “a pesar de que constan múltiples documentos que refieren a las más de 50 lesiones corporales de la víctima y a su precario estado de salud al llegar ante el tribunal militar que le imputaría cargos, siete días después de que su familia denunciara su desaparición y dos días después que las autoridades admitieran que había sido detenido”.

Amnistía Internacional exhorta a que los cientos de casos como el de Rafael Acosta Arévalo sean investigados por un mecanismo internacional independiente que garantice justicia, verdad y reparación de las víctimas de violaciones de Derechos Humanos y crímenes de derecho internacional, “ante la imposibilidad de que esto ocurra en Venezuela”.

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