Proiuris | Dos meses hacinado en PASI a la espera de una PCR

Proiuris | Dos meses hacinado en PASI a la espera de una PCR

3 septiembre, 2020 Desactivado Por Editor
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Carlos y su familia regresaron a Venezuela el 27 de junio de 2020. Permanecieron confinados en dos Puestos de Atención Social Integral (PASI) en San Antonio del Táchira por la demora en los resultados de las pruebas confirmatorias del contagio de COVID-19

Reporte Especial Proiuris – Anggy Polanco / Foto: AFP

Nunca imaginó que al volver a Venezuela tendría que permanecer confinado y hacinado junto a otras 150 personas contagiadas con COVID-19 durante dos meses a la espera de una prueba PCR.

Para proteger su integridad lo llamaremos Carlos. El joven de 25 años, retornó a mediados de junio de 2020, con ocho personas, entre ellos su padre, su madre, su esposa y su hijo recién nacido. Provenían de Cali, Colombia.

A pesar de que podían acortar el regreso a casa por una de las trochas que existen entre Táchira y Norte de Santander, decidieron reingresar al país a través de los puentes autorizados, específicamente el Puente Binacional Tienditas.

El 27 de junio los recluyeron en la Escuela República de Cuba, en San Antonio del Táchira, habilitada como Puesto de Atención Social Integral (PASI) para albergar a los afectados por la pandemia.

Al sexto día les hicieron la prueba PCR, Reacción en Cadena de la Polimerasa. Dos semanas después llegaron los resultados, un largo tiempo que no esperó el dirigente oficialista Freddy Bernal para recibir respuesta de su examen. En 48 horas el llamado Protector del Táchira tenía la confirmación del contagio.

La noche del sábado 11 de abril llegó al estado Táchira una unidad móvil de bioanálisis, para agilizar los resultados de las pruebas PCR. Así lo dio a conocer Bernal, a través de su cuenta en la red social Twitter. Se realizarían unas 300 PCR…

Separación familiar

Carlos fue el único del grupo de ocho personas con quienes viajó desde Calí que resultó positivo para COVID-19. Les informaron que de 324 personas que pernoctaban en esa escuela, solo 20 resultaron positivos en las pruebas PCR. En ese lugar permanecieron 22 días.

“Cuando nos sacaron de la primera escuela nos dijeron que nos llevarían a un CDI –Centro de Diagnóstico Integral-, pero nos encontramos con la sorpresa que de llegamos a otra escuela. Aquí cumplimos 32 días, ingresamos el 17 de julio”, precisó desde el segundo plantel habilitado como PASI.

La familia fue separada. A él y a las demás personas que resultaron positivas para COVID-19 los llevaron a la escuela Antonio María Pérez del Real, en la misma localidad del Táchira. Allí comenzó el tratamiento. Les suministraron Cloroquina pese a que ninguno tenía síntomas, ni siquiera se escuchaban toser, contó Carlos.

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