Sin alarmas: Caso maltrato infantil en Carabobo

27 abril, 2020 Desactivado Por Carolina Isava
Foto: Heberlizeth González

Por: Heberlizeth González

Era 13 de abril de 2020. La guardia en la emergencia del policlínico en Valencia estaba tranquila. Hasta que dos mujeres ingresaron a la sala. Carlitos (seudónimo usado para proteger su identidad) las acompañaba. Un tapaboca cubría los moretones en su rostro, el mismo que usaba como protección ante la pandemia mundial. Se trató entonces de un paciente en edad preescolar que ingresó con varias lesiones en su cuerpo producto de ‘una caída’. Al menos, esa fue la versión inicial.

Carlitos jugaba en las áreas verdes del bloque F, en la residencia El Tulipán, San Diego; lugar donde vivía junto a su mamá. Entonces, supuestamente, cayó en un hueco, ese mismo que se generó tras arrancar un arbusto de pino.

Su aspecto era deplorable. Carlitos tenía un ojo amoratado, excoriaciones y más hematomas en el resto del cuerpo. También exhibía marcas; como si hubiese estado amarrado, reveló una testigo. El relato de Franlys, la madre del niño, era inconsistente.

La pediatra no tardó en evaluarlo. Su experiencia le indicó que algo iba mal. Continuó examinándole. Llamó su atención que varias partes de su cabeza no tenían cabello. Franlys le aseguró que era “tiña”, pero el especialista estaba seguro de que era otra cosa.

¿Cómo era el hueco donde cayó? Preguntó la doctora.

  • No sé. De unos 60 centímetros, dijo tranquilamente Franlys mientras dibujaba una circunferencia en el piso con la yema de su dedo.

La pediatra dudó más.

¿A tu hijo lo cuida otra persona? preguntó mientras continuaba con la revisión.

  • No, lo cuido yo, respondió Franlys.

La historia no le convence. Justo allí notó la equimosis (moretones) e inflamación en los testículos del niño. Y repreguntó:

“¿Tú estás segura que nadie cuida a tu hijo? ¿Quién se encarga de él durante el día?”

  • “Lo cuido yo. 24/7”, insistió la madre.

“No. Este cuento está incompleto”, resolvió.

Franlys tiene dos hijos; una niña, su primogénita, y Carlitos. Hace unos tres años se separó del padre de ambos. Vivían entre Venezuela y Estados Unidos. Iban. Duraban seis meses fuera de su país y regresaban. Así lo hicieron varias veces. A principios de 2020 se vino definitivamente con sus hijos. Ya hacía un par de años, quizás un poco menos, que Franlys rehízo su vida sentimental. Se mostraba muy feliz con su nuevo amor, Ricky, con quien intercambió bonitos regalos este 14 de febrero.

De vuelta a la sala de observación Carlitos miró a su mamá: “Me caí en un hueco”, repitió cuando el personal médico le preguntó qué pasó. Mantiene el mismo relato. Tiene miedo y se le dificulta hablar.

Los médicos debatieron entre sí. Para ese momento, toda la clínica ya estaba informada sobre el arribo de un niño con signos de maltrato. Una enfermera estaba convencida que Franlys mentía. Y surgió un nuevo interrogatorio:

¿Cuándo se cayó el niño?

  • El sábado.

Hoy es lunes ¿Por qué esperaste tanto? cuestionó la pediatra.

  • Doctora, él estaba bien. Hoy fue que empezó a sentirse mal.

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Otra médico intervino: Esto no es un juego. Tu hijo está muy mal. Tu hijo pudo haber muerto.
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Franlys conserva la calma. No rebate a los médicos. La mujer junto a ella dice ser su abuela y refuerza la versión de la madre; el niño cayó en un hueco donde estuvo sembrada una mata de pino y donde, supuestamente, jugaba en plena cuarentena. Otra mentira en curso. Ambas abuelas están en EE.UU y quien los acompañaba era una vecina, que tras ver el estado crítico del niño convenció a Franlys para buscar asistencia médica.

Franlys tiene 30 años. Quienes la conocen no la describen como una persona violeta ni maltratadora. Pero tampoco una madre abnegada. Tal vez un poco antiparabólica. ¿Consumía drogas recreativas? todo indicaría que así era, según testimonio de una amiga suya. Pero, no era la única en afirmarlo.

Entró el pediatra cirujano a la sala de urgencias. Lo llamaron para atender a Carlitos, se ameritaba una intervención en su muñeca, consecuencia de las lesiones que le habrían causado. Este diagnóstico reforzó la teoría: tenían en frente un posible caso de maltrato infantil. De inmediato dan parte al jefe de seguridad de la clínica.

El niño tenía una fractura vieja. El hueso ya había sanado solo, incluso. De acuerdo a una traumatólogo que fue consultada, las fracturas en niños se consolidan rápido. Entre dos a tres semanas ya tienen callo óseo. Se presume que esa lesión tenía, al menos, un par de semanas.

Caen las 6 de la tarde. Arriba una comisión de la Delegación Municipal Las Acacias del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalístias a la clínica. A Carlitos lo separan de su mamá y la supuesta abuela. El estacionamiento de la clínica se convirtió en la oficina de los detectives. Un interrogatorio in situ se libró en el sitio, ambas mujeres fueron increpadas por separado. Los detectives pidieron a Franlys conducirlos hasta el lugar donde habría caído el pequeño Carlos. Allí murió su coartada.

Franlys quedó detenida.

Los médicos que atendieron a Carlitos le diagnosticaron traumatismo craneoencefálico, fractura de radio izquierdo, fractura en muñeca izquierda, fibrina testicular, hematómas y excoriaciones en varias partes del cuerpo. Incluso de vieja data. Presumen que las heridas de la supuesta caída tendrían una semana.

Mientras tanto, Carlitos era interrogado nuevamente, esta vez, sin presencia de su mamá. La confesión quedó registrada en un video de 30 segundos que se hizo viral a través de las redes sociales: señalaba a Renan, un “amigo” de su mamá, como responsable del hecho. “Me estaba ahorcando duro. Él me trata como un hombre”, dice en un lenguaje que poco entendían por la dificultad que tenía al hablar. En esta oportunidad apuestan a la verdad. Antes, el niño seguía el mismo guión de la coartada de su madre.

El acto de mentir es aprendido y se ve sujeto a una condición. Si decir la verdad genera una consecuencia negativa, un niño prefiere decir una mentira para que no lo lastimen y eso es, precisamente, es un factor que se presenta dentro del maltrato infantil. Mentir, además de ser un antivalor aprendido a través del modelo, es una manera de escapar del castigo que recibe del maltratador, al hacer o cumplir lo que él quiere, explicó la psicólogo Zullmary Morgado, dedicada al área infantil.

En casos de abuso, la víctima puede ser manipulada desde el miedo. Una de las estrategias para modificar la conducta de un niño es el “disco rayado” que consiste en la repetición exhaustiva, constante y frecuencia de una misma instrucción. Ésta técnica también funciona para restaurar una conducta negativa y una de las maneras más eficaces para afianzarla es conectarla con una emoción, por ende es mucho más fácil que la víctima entienda que la conducta adecuada es repetir lo que le piden, sostiene la psicólogo.

Los cuerpos de seguridad iban tras Renan Argenis Flores. Fotografías de él corrían como pólvora también por las redes sociales. Se le señaló como el agresor de Carlitos. Incluso, alcaldes oficialistas no dudaron en unirse a la campaña que acusaba al joven de 29 años de trato cruel a un niño y ordenaron a sus respetivos jefes de policías a activar operativos especiales para capturarlo.

El abogado penalista, Dixon Pérez, explicó que exponer a una persona a través de redes sociales oficiales y señalarlo de agresor o culpable es someterlo al escarnio público, al odio y la intolerancia, y esto es penado por la Ley. Esa conducta de los operadores de justicia son muy graves y generan anarquía. Puede llevar a la colectividad a tomar la justicia por sus propias manos en desconocimiento de la Constitución y leyes imperantes. Pero, justamente, quienes hacen cumplir las leyes, también las quiebran.

A Carlitos lo tenían en la Unidad de Cuidados Intensivos del policlínico. Fue intervenido quirúgicamente. Mientras su mamá, protagonizaba otra fatídica historia: Otras mujeres detenidas, aparentemente, la habrían golpeado muy fuerte. En el mundo carcelario es casi una ley dar una cucharada de su propia medicina a agresores y violadores de niños.

Los pocos vecinos que están fuera de sus apartamentos en Tulipán, aseguraron no escuchar nada. No saben nada. Algunos se enteraron del hecho por redes sociales. Preguntan por el niño. Les preocupa su salud. La directora del colegio donde estudiaba Carlitos los meses que pasaba en Venezuela, simplemente, se abstuvo. No respondió al consultársele sobre el caso, ¿Será que alguna vez notaron algún maltrato?

A la central de la Policía Municipal de San Diego nunca hubo una llamada que alertara sobre violencia familiar en la parcela donde vivía Franlys con su hijo. El Consejo de Protección tampoco recibió una denuncia previa sobre dicha familia, aclaró Alecia Solórzano, directora del Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y también presidenta del CMDNNA en la municipalidad. También alertó que al difundir imágenes y videos del niño lo revictimizan y eso causa más daño.

Renan juega pelota desde pequeño. Actualmente lo hacía para Socios de Vargas, cuya organización lo expulsó del equipo tras lo sucedido, pero poco después emitió otro comunicado donde aseguraban haber cometido un error al acusar a Renan sin haber una investigación previa. La Asociación de Sofbol de Carabobo informó que Flores siempre mantuvo una conducta intachable, a esa afirmación se unieron diferentes organizaciones deportivas como la Federación Venezolana de Softbol que apoyaban al “10 de Oro”, como es conocido entre sus compañeros. También vestía la camiseta con el 40 de una liga del Softbol del penal de Tocuyito, la que mejor pagada. Quienes lo conocen les cuesta creer que haya hecho tal atrocidad.

En el policlínico los médicos y enfermeras trataban de resarcir todo el daño que le hicieron a Carlitos con dulces que le llevaban a la habitación. Ahora era un niño consentido por muchos. Ya casi no habla del tema. El viernes 17 de abril le dieron el alta. Ese mismo día en la mañana el Cicpc sacó un video donde mostraban la supuesta captura de Renan.

Más tarde circuló un audio donde, aparentemente, habló Renan. Se delató: “Mañana me viene a buscar la PTJ para acá. Ya el brother cuadró. Me cuadró un abogado, me cuadró un fiscal y me viene a buscar mañana el jefe principal de Las Acacias, es la mano derecha del brother. (…) Como yo lo digo y como lo dicen todos los muchachos, tu crees que si yo hago eso de verdad me vengo para acá para el penal sabiendo que el brother no acepta sinvergüenzuras de esas y con un niño menos. Aquí lo que me pueden es matar”.

El audio pondría en tela de juicios, no solo posibles conexiones entre privados de libertad en Tocuyito y autoridades en Carabobo, sino también las acusaciones primarias.

Lo capturaron en “la calle” comentó una fuente cercana. Los reportes del director general del Cicpc, Douglas Rico, a través de su cuenta en Instagram informaban que había sido capturado Renan Flores, pero no específica detalles de cómo se habría dado. Sin embargo, las negociaciones ya estaban en puerta y se materializaron ese viernes en presencia de un fiscal.

El pelotero se entregó a las autoridades.

El mismo fiscal general, Tarek William Saab, informaba que estaban a la orden del Ministerio Público la pareja de “psicópatas” que atentó contra la vida de un niño de 4 años. Les imputarán los delitos de homicidio calificado en grado de frustración.

Las averiguaciones están en curso. El abogado penalista, Dixon Pérez, añade que si una persona es señalada de cometer un delito debe ser sometida a un proceso penal, una investigación seria, objetiva e imparcial, puesto que toda persona se presume inocente hasta que se le demuestre lo contrario mediante sentencia condenatoria y firme, luego de eso, se puede decir que es culpable.

Ya han pasado más de 240 horas desde la detención de Franlys Aguana. En principio, la audiencia de presentación de imputado fue diferida para el pasado 21 de abril. Por razones que no han sido precisadas, quedó pospuesta para el próximo 28 de este mes. En situación similar se encuentra Renan Flores. Según una fuente consultada, es posible que el Ministerio Público esté recaudando pruebas para armar la acusación con suficientes elementos probatorios. Probablemente ambos sean privados de libertad. 

Los expertos que adelantan las investigaciones habrían llevado a cabo un allanamiento la noche del sábado pasado en el apartamento de la madre imputada; las pesquisas pretendían colectar mayores evidencias.

Carlitos se recupera satisfactoriamente en manos de su abuelo paterno. A su llegada a la casa fue recibido con juguetes, dulces y globos. Los hematomas bajaron. Físicamente parece otro niño. Pronto comenzara terapia psicológica. A pesar de todo, se le dibuja una sonrisa en su rostro.

* Se contactó a la familia y exesposo de Franlys para obtener su versión y no quisieron dar declaraciones. Aunque la familia de Renan tuvo la disposición de dar una entrevista, el contacto tampoco fue posible.*