COVID-19 y articulación política, por Pedro Méndez Dager

COVID-19 y articulación política, por Pedro Méndez Dager

25 marzo, 2020 0 Por Editor

@pedro_mendez_d

Vista la amenaza que representa la COVID-19 y la medida en que el desastre humanitario venezolano podría acentuarse con el virus que la produce, se plantea la posibilidad de que el gobierno del presidente encargado, Juan Guaidó, y el régimen de Maduro pudiesen articular algunas acciones para minimizar la catástrofe en ciernes. Al respecto algunas consideraciones:

* Ante todo es bueno recordar que Venezuela ya viene de un esquema de emergencia humanitaria. Esto no es nuevo y el régimen no ha mostrado ninguna voluntad de llegar a acuerdos que beneficien a la gente dejando entrar la ayuda humanitaria. ¿O es que acaso los muertos de los últimos años por falta de medicinas, de servicios o de seguridad, son menos muertos que los que puede causar la COVID-19?

* En todas las oportunidades en las que se han buscado posibilidades de acuerdo y encuentro, el régimen ha demostrado que solo quiere obediencia y sometimiento. Esto ocurrió con todos los diálogos y con todas las posibles salidas democráticas, constitucionales y pacíficas como el referéndum y todas las elecciones después del 2015. Es el régimen el que debe dejar la demagogia y la política clientelar y realmente estar dispuesto a trabajar por solucionar el problema del colapso del sistema de salud y el posible impacto del coronavirus. Nosotros estamos dispuestos a articular.

* La posibilidad de entregarles recursos debe quedar descartada. Así no se va a contener la crisis. Lo que necesitamos es el personal, la infraestructura y equipos necesarios para controlar el virus y sus efectos secundarios.

* Una alternativa podría ser utilizar recursos de la nación con los que cuenta el gobierno encargado en el exterior para que, con aprobación de la Asamblea Nacional, pudiésemos financiar el apoyo de organizaciones internacionales dedicadas a la salud u otros para desplegar un programa de contención de los efectos de la COVID-19.

* Por otra parte, hay que tener en cuenta la experiencia con aquel proyecto de CAF para la electricidad en el Zulia, el apoyo planteado en aquella oportunidad no resolvía técnicamente el problema eléctrico del Zulia y potencialmente podía convertirse en una fuente de corrupción, que hubiese sacrificado nuestra posición política y no hubiese ayudado a ningún zuliano.

* Articular en esta materia, además, debería permitirnos avanzar en la agenda y condiciones hacia una elección presidencial, aprovechando la presencia de organizaciones internacionales para garantizar la posibilidad de que sean competitivas. Esto, por supuesto después de superada la crisis del virus. Y es que esto es, ante todo, un problema político, debemos hacer política de altura y realmente enfocada en el bien común para salir de la crisis de la COVID-19 pero, además, para resolver las condiciones que generaron desde hace años una emergencia humanitaria compleja en el país.

* Pero aun más importante es entender y recordar constantemente que aquí no hay dos bandos que no se ponen de acuerdo. Dos grupos en igualdad de condiciones disputándose el poder. Aquí lo que hay es un grupo que ha secuestrado al país, a su población y a su territorio, ha encarcelado, exiliado, torturado. Han expropiado y destruido la infraestructura del país, sus recursos y sus tierras productivas. Mientras que el otro grupo ha insistido, por 20 años, mediante vías democráticas en conseguir una salida constitucional y pacífica. Buena parte del país está secuestrado por organizaciones criminales, por lo tanto no podemos bajo ningún respecto ser ingenuos en nuestra actuación de aquí en más. Tenemos que entender las condiciones en las que el régimen hace su política y tener claro, en todo momento, que ese es el ambiente en el que se movería cualquier intento de articulación.

* Dicho todo esto y tomando estas previsiones, debemos ser nosotros, con Juan Guaidó a la cabeza, quienes impulsemos la propuesta y agotemos las posibilidades para articular todo lo posible. Esta articulación, necesariamente, debe pasar por el reconocimiento de la Asamblea Nacional como el espacio natural para lograrlo. Nosotros estamos dispuestos a trabajar por el país.