Deterioro Social en Venezuela: Una familia cómplice, un tío violador y un niño muerto

Deterioro Social en Venezuela: Una familia cómplice, un tío violador y un niño muerto

6 marzo, 2020 Desactivado Por Carolina Isava

Especial por: Joan Gamargo

Durante tres días un niño de tres años fue abusado sexualmente por su tío, identificado como Harthlin José Mora Bello. El abuso llegó hasta el punto que el pequeño perdió la consciencia.

El hombre lo asfixió hasta matarlo, luego lanzó el cadáver al río Guaire y fingió un secuestro. La familia se enteró del caso y guardó silencio. Sin embargo, las autoridades dieron con la verdad de los hechos.

Estos casos dejan en evidencia como la violencia ha escalado a un punto mucho más cruento, la familia.

Lastimosamente se ha hecho común ver como en el país aumentan constantemente los crímenes dentro del núcleo familiar. Casos como el de un padre asesinado por su hijo, o viceversa, se reseñan de forma recurrente en los medios de comunicación.

Expertos en temas sociales, aseguran que esto se debe al grave deterioro social que atraviesa Venezuela, generado por la falta de valores, educación y crisis económica.

El Cuerpo de investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) conoció sobre el caso el pasado 1 de febrero, cuando Mora Bello acudió a este organismo de seguridad a denunciar el supuesto secuestro de su sobrino, un niño de apenas tres años.

Mora en ese momento, denunció que el día de los hechos volvía a su casa junto al pequeño cuando varios delincuentes los interceptaron y los montaron en un carro Toyota, modelo Yaris de color rojo.

También dijo que los supuestos secuestradores, lo lanzaron a él del carro y se quedaron con el niño.

Esta versión no convenció a las autoridades, quienes comenzaron a investigar la desaparición de la víctima desde su entorno más cercano, es decir su familia.

En medio de las averiguaciones, acudieron a la casa del tío y luego de practicar exámenes técnico- científicos, como la prueba de luminol, lograron dar con un detalle que dio un giro en la investigación.

En la vivienda, encontraron rastros de sangre en la ropa, la cama y las paredes. Además, encontraron restos de semen y excremento en prendas del niño.

La policía, ante estos hallazgos, presumió desde ese momento que el infante había sido víctima de abuso sexual. También la actitud nerviosa del tío daba mucho que pensar. Es por eso, que se ordenó su captura y en medio del interrogatorio lo confesó todo.

Mora admitió que durante tres días abusó de su sobrino, al punto que el niño perdió la consciencia. El agresor al ver que no reaccionaba lo asfixió hasta matarlo y mantuvo el cadáver en su casa.

Ese primero de febrero la hija de Mora vio el cadáver de su primo en la casa y junto a su padre acordaron lanzar el cuerpo al río Guaire.

El hombre envolvió el cadáver en una sábana y lo lanzó a río, específicamente a la altura de Mamera. Sobre la familia de la víctima se conoció que la madre del pequeño era hermana del agresor. Ella se había ido a vivir a Colombia y dejó a sus cuatro hijos con su madre, es decir la abuela de los niños.

Bajo la excusa de ayudarla, Mora se llevó al niño a su casa por un fin de semana. Ninguno de los familiares creyó la versión del secuestro y antes que la policía supiera los detalles del caso, él confesó todo a sus parientes, y de forma inexplicable todos decidieron guardar silencio.