Polanco

Polanco

23 febrero, 2020 Desactivado Por Editor

Por : Francisco José Suárez León

Polanco, nombre tomado prestado de quien en vida fuera Sacerdote Jesuita y Secretario Privado de San Ignacio de Loyola, personaje cuyo nombre completo fue JUAN ALFONSO DE POLANCOpersonaje a cuya interesante historia ya dediqué una página que pronto les será suministrada.

Estas tierras, originalmente formaron parte las extensiones donada en el siglo XVI por el Rey de España a Hernán Cortez. Posteriormente parte de aquellas extensiones, ya en la modernidad del siglo pasado al nuestro, fueron parte de la “Hacienda de San Juan de los Morales”, con “S” al final y nunca “Z”, por cuanto se refiere no a un apellido sino a un nombre derivado del uso dado a aquellas tierras con preferencia al cultivo extenso de MORERAS empleadas luego en la cría del gusano de sedas.

A finales de la década de 1920 se presenta un proceso indetenible de demanda de espacios urbanos y en consecuencia se da inicio a un proceso de fraccionamiento y urbanismo que incluyó por supuesto a parte de la “Hacienda de San Juan de los Morales” porción que tomada y urbanizada es conocida hoy como POLANCO con oferta de una alternativa de vida libre de las angustias del congestionamiento urbano, pero aun con las ventajas de su proximidad con la ciudad. Este moderno desarrollo fue demandado y ocupado por una variada población de personas de clase media alta, profesionales, personas y empresarios exitosos. También desde un principio fue notoria la mudanza de “colonias” extranjeras que lograron reunirse en vecindades dentro del propio POLANCO, existiendo, entre otras y desde entonces, comunidades españolas, judías, alemanas y libanesas.

A partir de los años 90 en POLANCO se da un proceso modificatorio de la densidad poblacional desde el momento en que se inicia la modificación de los inmuebles construidos que son cambiados por viviendas originalmente unifamiliares sobre extensiones con grandes áreas de zonas verdes, en viviendas multifamiliares en edificios construidos en sustitución de aquellas unifamiliares. Además, en este mismo periodo se inicia el cambio de usos permitidos para los inmuebles construidos de forma tal que comienza la instalación de tiendas y negocios con marcas de alta calidad, afamados restaurantes y hoteles, galerías de arte, oficinas de profesionales, despachos públicos, embajadas, y un sinfín de otros usos que convierten a POLANCO en una especie de cómodo lugar de viviendas vecinas a un centro comercial de lujo al aire libre.

Finalmente merece la pena mencionar que las calles y avenidas de POLANCO son distinguidas mediante los nombres que se les han asignado, nombres que se han tomado prestado del de personajes famosos, poetas, escritores, artistas, filósofos, héroes, patriotas, humanistas, en fin, se han bautizado con los nombres de mujeres y hombres cuyas vidas fueron ejemplares y dignas de ser destacadas y recordadas, función que con gusto asumo  en mis entregas semanales, dedicadas justamente a recordar y a honrar a aquellos personajes.

Francisco José Suárez León, Abogado destacado, emprendedor, articulista, cronista, fotógrafo e investigador abnegado presenta en su columna “Polanco” historias dignas de conocer acerca de las calles y avenidas  que son distinguidas mediante los nombres de personajes famosos a quienes recuerda y honra en cada uno de sus escritos.