Bebé venezolano murió de frío en brazos de su madre mientras cruzaban …

Bebé venezolano murió de frío en brazos de su madre mientras cruzaban …

20 febrero, 2020 Desactivado Por Editor
Bebé
Centenares de migrantes caminan todos los días entre Cúcuta y Pamplona. Foto: Jaime Moreno Vargas

En una funeraria de Pamplona (Norte de Santander) permanece este jueves el cuerpo de un bebé de dos meses de edad.

Falleció ayer en brazos de su madre cuando la mujer venezolana intentaba llegar a un albergue de atención a migrantes. El mismo se ubica a 203 kilómetros de la difícil carretera entre Cúcuta y Bucaramanga.

Mariángel Román, la madre de 18 años, llegó en un vehículo colombiano hasta el sector de La Laguna, zona de páramo; la mujer tuvo que caminar en búsqueda de atención para ella y su hijo. Otros familiares que también caminaban en la carretera se habían separado.

José Luis Muñoz, miembro de la Red Humanitaria (conjunto de 12 asociaciones), narró que la mujer llegó al mediodía de ayer al frío corregimiento de La Laguna, en Silos (Norte de Santander). Allí pidió ayuda porque el niño tenía sangre en la boca y no respondía a ningún estímulo.

Causas de la muerte

“En la Policía llamaron a una ambulancia que nunca llegó. Un particular llevó en su carro a la mujer con el bebé hasta Silos, donde el niño recibió atención médica en el hospital pero ya era muy tarde. Las causas de la muerte pueden ser múltiples: hipotermia, desnutrición, otros problemas de salud. Pero esto solo muestra el drama que están viviendo los migrantes en las carreteras del país”, agregó Muñoz.

En el carro del alcalde de Silos, Nelson Martínez, transportaron hasta Pamplona a la madre sedada, mientras que una enfermera llevó en sus brazos al bebé, el cual, tras permanecer varias horas en la morgue de la ciudad universitaria, fue conducido en un féretro a una funeraria, donde organizaciones como la Organización Internacional de Migración, OIM, y la Agencia de la ONU para los Refugiados, Acnur, entre otras, corrieron con los gastos fúnebres.

“El tema de los caminantes es un ‘chicharrón’ para todos. Tanto el gobierno nacional, como los gobiernos locales y las organizaciones internacionales sentimos que la Cancillería quiere que los albergues no ayuden a los caminantes para impedir que aumente la migración”, indicó Muñoz.

De acuerdo con cifras que manejan en los albergues, cerca de 15.000 venezolanos caminan mensualmente por el páramo de Berlín, en su periplo entre los Santanderes.

Según la Cancillería son más de 1,6 millones las personas procedentes de Venezuela las que han llegado a Colombia.

Luis Enrique Vega, abogado venezolano que llegó hace cinco meses a Bucaramanga, calificó de “situación de agonía e indefensión” lo que viven los migrantes caminando en la difícil carretera.