Valera en sus 200 años con un servicio de…Calidad de vida vs. Control social

Valera en sus 200 años con un servicio de…Calidad de vida vs. Control social

10 febrero, 2020 Desactivado Por Carolina Isava

Las rutas de Valera no han sufrido tantos cambios al transcurrir los años y las carreteras parecieran ser las mismas, pero con algunas modificaciones, salvo solo dos construidas en los últimos 15 años como la Avenida Bicentenaria y La Bolivariana.

Otras vías siguen abandonadas como la polémica carretera vieja Valera – Motatán, por mencionar solo una, o el Eje Vial que al transcurrir sus kilómetros los choferes quedan a ciegas por falta de iluminación, salvo a la luz de sus vehículos que, muchos de ellos, tampoco tienen.

Así como continúan muchas vías antiguas, el transporte público de Valera no ha mejorado sus flotas que datan del siglo XX en una era donde los países desarrollados están predominando los automóviles eléctricos y otras modalidades en el manejo de este sector.

CARO Y PÉSIMO SERVICIO

Tan caros como en el primer mundo y deficiente como en el tercero”, dijo la BBC tras evaluar en 2017 los servicios de transporte en Latinoamérica donde Rio de Janeiro, Caracas y entre otras ciudades, registraban una pésima gestión.

La capital de Venezuela quedó en el en el puesto 58 de 100 al sumar 40,1 puntos de calidad en el servicio de transporte, según indicó un estudio de Índice de Movilidad Urbana en 2017. Un dato muy bajo para tratarse de un servicio público.

Pero, esa es Caracas con todas las “prioridades” que le da el Gobierno Nacional por ser la capital. Entonces, ¿qué hay de Valera? Una ciudad de un estado andino menos tomado en cuenta por las autoridades en el área de desarrollo.

Valera llega solo a tener buses y busetas como único medio de transporte, donde de igual forma la crisis que atraviesa el país le ha amenazado con hacerlo desaparecer una y otra vez.

Las colas para surtir gasolina continúan, choferes que no cuentan con altos presupuestos para cubrir los gastos de sus vehículos optan por abandonar sus carros, mientras que otros luchan por continuar trabajando con unidades en muy baja calidad, poniendo en riesgo la vida de los pasajeros.

En la ahora ciudad bicentenaria cuenta con pocas líneas de taxis que han venido desapareciendo al no contar con clientes que sean capaces de pagar sus tarifas, ya que la mayoría de la población es de recursos muy bajos.

Hay cantidades de habitantes valeranos que en pleno siglo XXI deben caminar para llegar a sus casas o trabajos entre largas distancias por no poder pagar las altas tarifas de los pasajes o, simplemente el chofer se niega a llegar a cierto destino “para no desgastar el vehículo” o para ahorrar gasolina.

Hablar de crear ciclovías u otra modalidad de transporte en Valera sería “fantasioso”, como expresaron algunos usuarios.

“Aquí todavía hay busetas de los años 40’, donde te montas y sales oloroso a gasolina. He escuchado que hasta se han rasgado la ropa al montarse por el mal estado de la latonería de esos buses. Es un desastre. Entonces, ¿para qué soñar con implementar nuevos transportes? Empecemos a modificar lo más fácil”, opinó Ricardo López, joven de 28 años de edad y residente de la ciudad.

POLÍTICA FALLIDA

El gobierno nacional en su política populista inició desde hace unos seis años la incorporación de una flota de buses chinos al transporte público del país. En Valera y como casi en todo el estado Trujillo, también se benefició de esta medida.

A principio, los cobros de tarifas fueron casi gratis, pero los pasajes “baratos” le costaría más adelante la paralización de decenas de Bus Trujillo que actualmente continúan inoperativas y en estado de abandono ante la incapacidad de responder económicamente por el mantenimiento de las unidades.

Ahora, en enero del 2020 los Bus Trujillo, que también tienen operando rutas en Valera, cobran tarifas similares a las otras líneas del transporte público dejando atrás sus “pasajes baratos” por el cual se caracterizaban, sin embargo, sus servicios también suelen ser “insuficientes y deficientes”, en opinión de los usuarios.

SIGUEN SIN ACUERDOS

Los transportistas siguen pidiendo subsidios al Gobierno Nacional y “ayudas para mantener las unidades”. Ante estas peticiones no escuchadas, muchos choferes terminando esperando en la nada y abandonando sus vehículos.

La gente se queja porque ahora en enero aumentamos el pasaje. Pero no se da cuenta que también nosotros sufrimos. Tenemos que hacer cola para gasolina, yo casi me voy a quedar sin cauchos buenos, el aceite es carísimo y los repuestos ni se diga. Además, el gobierno se hace el sordo, nos promete cosas a los transportistas y jamás cumplen”, exclamó José Araujo, miembro de la Línea La Popular.

AUMENTOS DESCONTROLADOS

Desde que se implementó la última reconversión monetaria en agosto de 2018 hasta la fecha del 26 de enero de 2020, se registró un aumento del pasaje urbano en Valera de 175.000 % en solo un año y medio.

Las variaciones en los costos de las tarifas se dan en un estimado de cada dos meses, sin embargo, en el 2019 se registraron aumentos en menos de tres semanas.

A lo largo de los 200 años de fundación de Valera, no se había registrado un decaimiento en los servicios públicos como en la actualidad, especialmente en el sector transporte, donde si se obviase la resta de los tres (3) ceros que ordenó el expresidente Chávez a la moneda nacional, y los cinco (5) que estableció reducir Maduro, se estaría hablando que el valerano actualmente estaría pagando por cada pasaje urbano una suma total de Bs. 350.000.000.000.

En agosto de 2018 ya el pasaje urbano no sería de 100.000 bolívares (fuertes) sino de 2 bolívares (soberanos) con la reducción de los cinco ceros. Esta tarifa solo duró menos de dos meses, ya que en octubre aumentaron a Bs. 5 posteriormente en 10 para el mes de noviembre.

Dicho año, específicamente el 17 de diciembre de 2018, terminó con un aumento de 30 bolívares en rutas urbanas y las extraurbanas llegaron a Bs. 450.

Iniciando el año 2019 se registró una alza. El 24 de enero los transportistas  comenzaron a cobrar 100 bolívares. A finales de este mes el Ministerio de Transporte acordó que la tarifa urbana sería de 70 bolívares e incluso la Alcaldía de Valera prometió sanciones en esas fechas para quienes no se ajustaran a la medida, sin embargo, la tarifa de 100 bolívares impuesta por choferes continuó cumpliéndose.

En abril algunos transportistas comenzaron a cobrar el pasaje a 200 bolívares, pero no fue hasta el 15 de mayo que el sector transporte del estado Trujillo decidió subir la tarifa a Bs. 500

Desde el 29 de Agosto de 2019 comenzaron a cobrar 800 bolívares. Y ya a un año de la reconversión, el pasaje urbano de Valera aumentó en ese momento un 40.000 % en apenas 12 meses.

A pesar que el viceministro de transporte, Claudio Farías, aseguró que no dieron autorización para un aumento del pasaje el 30 de octubre de 2019, los transportistas a nivel nacional ajustaron sus tarifas y las líneas de Valera comenzaron a cobrar entre 800 y 1.000 bolívares.

Luego el Ministerio de Transporte fijó una tarifa de Bs. 1.000 el 26 de noviembre, pero ésta fue rápidamente suplantada por la cantidad de 1.200 y 1.500 bolívares, ajustándose definidamente en la primera quincena de diciembre por orden del sector transporte.

Pero esta última tarifa no duró más de 4 semanas en posicionarse, ya que el nuevo año 2020 sorprendería con un aumento inesperado por parte de los valeranos.

A partir el 26 de enero del 2020 los transportistas sorprendieron a los valeranos con un aumento del pasaje a Bs. 3.500. En esta ocasión no hubo mayor protesta por parte de usuarios sino resignación.

En la primera quincena de febrero de 2020, la hiperinflación arrecia y un aire a aumento de tarifas nuevamente se percibe en la ciudad bicentenaria.

Panorama