Con pago móvil los presos compran su comida en la cárcel de Uribana

Con pago móvil los presos compran su comida en la cárcel de Uribana

30 enero, 2020 Desactivado Por Carolina Isava
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Según las investigaciones realizadas por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), reclusos del centro penitenciario de Uribana en el estado Lara, compran alimentos por el sistema bancario de pago “Pago Móvil”.

Las quejas por la falta de comida son el pan de cada día en los centros penitenciarios de Venezuela, pero en el Centro Penitenciario David Viloria, conocido como cárcel de Uribana y ubicada al norte de Barquisimeto en el estado Lara, está pasando una situación grave y es la venta de alimentos a los privados de libertad a través de un pago móvil.

Según denunciaron los familiares y algunos reclusos ante el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), el cargamento de alimentos llega al recinto carcelario, pero ellos no reciben el suministro adecuado. No les dan las tres comidas diarias como indica el Ministerio de Servicios Penitenciarios; al contrario, lo redujeron a una comida diaria y sigue siendo la misma agua de pasta o de  granos, y arepas sin relleno. “Esa comida nos tiene débiles, lo que hacen con esto es matarnos de hambre”, exclamó un recluso.

Los privados de libertad aseguraron que los familiares les llevan alimentos durante los días de visita, pero no se las dejan pasar bajo el alegato de que tienen suficiente comida para la población penal. En ese sentido, los reclusos añadieron que los custodios se aprovechan de esta situación y les venden algunos productos que se ven obligados a comprar para no morir de hambre.

En su desesperado llamado de auxilio, un preso relató que los custodios, la ecónoma y algunos presos se organizan por sector para vender cada envase de comida en 200 mil bolívares. Estos alimentos son suministrados en un envase cuadrado, el cual es llamado “la heladera”, y al parecer es la única forma de que los reclusos puedan alimentarse bien, pues el menú incluye granos y hasta pollo, pero obviamente éste es un privilegio al que no todos pueden acceder por falta de recursos económicos.

 En tanto, los familiares de los privados de libertad suscribieron esta información y explicaron que a veces tienen que pedir prestado o vender algo para poder hacer el pago móvil. Según las investigaciones del equipo de OVP, los pagos se realizan a la cuenta bancaria de un privado de libertad que trabaja en la cocina, y éste sería el encargado de repartir el botín entre los custodios.