Retablo de un magnicidio

Retablo de un magnicidio

4 enero, 2020 Desactivado Por Carolina Isava

Omar
Estacio Z.

            “Asesiné, maté, masacré, para deslastrarme
de mi merecida fama de imbécil.” Buen subtítulo para su autobiografía. O para
un epitafio.

            Últimos
días de 2012.  Era inminente la muerte del
que, a la postre, resultó, la “Momia del Cuartel de la Montaña”. Pero antes de
pormenores, es obligado situarse en el contexto general de este relato, marcado
por la ignominia.

Por ejemplo, la muy apretada
síntesis de los asesinatos fuera de Rusia -los cometidos dentro son incalculables
– por la Unidad 29155, grupo élite que actúa por cuenta y orden del gangster, Vladimir
V. Putin.

28/08/2019, dos balazos en
la cabeza, pleno centro de Berlín, horario de mayor afluencia de público, de
Zelimkhan Khangoshvili, disidente checheno. El sicario de la Unidad 29155 que lo
mató, sigue preso en Alemania.

04/03/2018, Salisbury,
Reino Unido. Envenenamiento en grado de frustración, con novichok, de Sergei V.
Skripal, exespía ruso y de Yulia, su hija, quienes, todavía, no se recuperan
del todo. Por haber rozado, nada más, el envío cortesía de Putin dos británicos
murieron.

            Abril, 2015, Sofía, Bulgaria.
Intentos de envenenamientos con sarín, de Emilian Gebrev, “dealer” de armas, de
Hristo Gebrev, su hijo, y del gerente general de Emco, empresa propiedad de la
mencionada familia. Entre el Kremlin y sus perros de la guerra, los ajustes de
cuentas son así.

            El presidente ruso, ya tenía antecedentes, por emponzoñarle
la comida a Víktor Yushchenko, entonces candidato a la presidencia de Ucrania,
quien no murió por los pelos de un mosquito. Alexander Litvinenko, Bloomsbury,
Londres, 23/11/2006, una de sus primeras víctimas por contacto radioactivo con Polonio-210,
tuvo menos suerte. Litvinenko, exmatón, delató que Putin le había ordenado varios
atentados contra el magnate y disidente, Boris Berezovski, quien a la postre,
murió por causas desconocidas.

            Con
todas sus depravaciones. Sus pústulas morales. Sus supuraciones afectivas, incluso,
contra su propia madre. Alguna pizca del honor que se inculcaba en la Academia
Militar, habría hecho mella en el cerebrito de la “Momia”. Al menos, muy de
cuando en cuando, se les alebrestaba por repartos de botín a sus amos caribeños,
teledirigidos desde Moscú. Cuando, la “Hiena Cucuteña”, su reemplazo, sufre arrebatos
por similares motivos, ni rezonga. Zalamero, rochelero, se les pone a sus padrotes
importados en decúbito ventral.

 Muerto, Fidel, él, es decir la, “Momia”,
asumiría, la presidencia de Venecuba o Cubavene. Como la engañifa hizo metástasis
en su egolatría, le recetaron un microdispositivo radioactivo, recargado a
diario, adherido al cojín inferior de la butaca Presidencial: “Colóquenselo,
cerquita, allí, donde la espalda pierde su decente nombre, para que el cáncer
avance sin prisa, pero sin pausa” fueron las instrucciones a los negrazos del
G2, del primer anillo de seguridad. El mismo Polonio-210, en acción. Lo
remataron en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas, Cimeq, de La
Habana.

  • ¿Y
    cómo hacemos con la estulticia, ostensible, babosa, del pretendido subrogante?
  • Lo
    reinventaremos. De bobo de solemnidad, de platanote irredimible, lo mutaremos a
    hiena cucuteña, bailarín de salsa, tintas sus manos de sangre mártir de jóvenes
    venezolanos. Un bolsiclón asesino, aterroriza porque mata de manera aleatoria, como
    gorila con metralleta. Un ratero, bigotepintao, imbécil, diente frío,
    flatulento, no infunde miedo. Igual, mata, pero de vergüenza ajena – con
    argumentos tan persuasivos, el narcocónclave, ruso-cubano-FARC puso manos a la
    obra.

Antes estirar la pata, la
“Momia”, quejica, cobardón, a moco suelto lloriqueó, privada y públicamente,
que lo habían “inoculado”. Una vez, occiso, decretaron una comisión secreta
para investigar el magnicidio. Tan secreta, que ni siquiera nació, no fuese a
alborotar ese avispero ¡Dígalo, ahí, señora María León!

 El quid pro quo del sucesor o subrogante, chorizo
por imperativo categórico de su ADN no puede ser más abyecto. Puerta franca a sus
amos extranjeros para saquear Venezuela, a cambio que esos mismos extranjeros,
lo atornillen al Poder.

La verdad enflaquece pero
no quiebra. Útil, para entender mejor las cosas y hacer lo que se debe.

@omarestacio

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